¡Buena pareja!
¡Qué bien se llevan esos depravados bujarrones:
los comevergas de Mamurra y César.
Y no es extraño: iguales manchas los dos,
uno en Roma, otro en Formias,
grabadas se mantienen y no se borrarán;
viciosos por igual, como gemelos los dos,
en un solo lecho instruidos ambos, el uno tan adúltero como el otro,
socios incluso rivales por las jovencitas.
¡Que bien se llevan estos depravados bujarrones!